sábado, 13 de agosto de 2016

DIOS NOS HABLA - PRESENTACIÓN DE LA BIBLIA


¿QUÉ ES LA BIBLIA?
Es el libro que el pueblo judío y la iglesia cristiana consideran sagrado porque contiene el mensaje de Dios. Es la Palabra de Dios. A través de ella, Dios habla a su Pueblo. Da a conocer cómo Dios se manifiesta y actúa en el mundo para hacer de la historia de los hombres una Historia de Salvación.
La palabra Biblia proviene del griego y significa “los libros”. Es una especie de biblioteca, una colección de 74 escritos divididos en dos partes: 47 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo Testamento. Estos libros fueron redactados a lo largo de mil años y reunidos en un solo volumen.
Entre los escritos de la Biblia, encontramos: historias y narraciones folclóricas, códigos de leyes, poemas, refranes, oráculos proféticos, cartas y listas genealógicas. Algunos libros nos hablan del pasado remoto o cercano, mientras que otros nos anuncian el porvenir.


UN LIBRO EN DOS TIEMPOS
La Biblia es la recopilación de toda la literatura del Pueblo de Dios. Toda la Biblia es la historia de las Alianzas de Dios con los hombres.
Para los judíos se reduce al Antiguo Testamento o Libro de la Antigua Alianza. Para los cristianos, al Antiguo Testamento se le suma el Nuevo Testamento o Libro de la Nueva Alianza. Ambos se complementan: el Antiguo Testamento nos prepara para el Nuevo y el Nuevo Testamento nos revela el sentido del Antiguo.
Nos encontramos con un Libro en dos tiempos correspondientes a las dos grandes etapas históricas de la Revelación de Dios. Dios mismo se revela. El Antiguo Testamento lo forman los libros que se escribieron antes de la venida de Cristo y el Nuevo los libros sagrados que se escribieron después de Cristo. Cristo está en la mitad de la Biblia, como está en la mitad de la historia.
El Antiguo Testamento mira a Cristo y hace referencia a Él. El Nuevo Testamento deriva de Cristo, nos habla de Él y nos transmite sus hechos, su Palabra y sus enseñanzas.
En el Antiguo Testamento está trazado el itinerario del Pueblo de Dios que remataría en Cristo. Con el Nuevo Testamento se yergue la figura de Jesús de Nazaret, dando sentido al pasado, al presente y al porvenir.


PALABRA DE DIOS ESCRITA POR HOMBRES
En la Biblia Dios habla a los hombres por medio de hombres. Es Palabra de Dios, inspirada por él; pero no cayó del cielo. Está escrita en un leguaje humano. Vinculada a una historia, a una cultura y a formas literarias propias de una época determinada.
Es el fruto de la experiencia del pueblo de Israel y de la Iglesia primitiva. Es PALABRA DE DIOS expresada en PALABRAS HUMANAS. Es el libro más divino y más humano de cuantos se han escrito.
Escrita en hebreo, arameo y griego refleja las ideas de un pueblo, sus anhelos y azares dentro de la historia. El Concilio Vaticano II nos dice: “Las Palabras de Dios, al ser expresadas por lenguas humanas, se hicieron semejantes a la manera humana de hablar, así como un día la Palabra del eterno Padre se hizo semejante a los hombres, asumiendo la carne de la debilidad humana” (Dei Verbum, 13).


UNA PALABRA SIEMPRE ACTUAL
La sola mención de la Biblia suele evocar la idea de algo antiguo, pero es mucho más que eso. En la Biblia, Dios sigue hablando a los hombres de “hoy” y “aquí”. Su lenguaje puede ser a veces anacrónico, pero su mensaje es eterno.
La Biblia tiene que ver con lo que pasa en cada persona y en el mundo. Si bien es un libro religioso, no por eso es ajeno a la realidad tanto individual como comunitaria. Pocos libros son tan realistas como la Biblia. Nacida de la realidad propia de las distintas épocas en que fue escrita, y encarnada en ellas, la Biblia debe ser releída en la realidad de nuestra época y de cada época.


EL NUEVO TESTAMENTO
Entre los libros de la Biblia sobresale como la parte más importante.
El Antiguo Testamento está en realidad anticuado y pasado. El Nuevo, es siempre nuevo. Es el mensaje del Hijo de Dios, insuperable y definitivo. Contiene la revelación última y eterna de Dios. “En el momento que dijo nueva Alianza declaró caduca la anterior; ahora bien lo que está anticuado y viejo está condenado a desaparecer” (Hb. 8,13). “Porque la Ley nos vino por medio de Moisés; más la gracia y la verdad nos la trajo Cristo Jesús” (Jn. 1, 17).
En ambos testamentos quien habla es Dios y ambos son Palabra de Dios; pero en el Antiguo habla fragmentariamente y de muchos modos. El mensaje estaba destinado a nuestros antepasados. En el Nuevo Testamento nos habla en plenitud, por medio de su propio Hijo. El mensaje se destina a nosotros y a la humanidad toda (Hb. 1, 1-2).


LOS LIBROS DEL NUEVO TESTAMENTO
El Nuevo Testamento es el libro del cristiano. De él deberíamos extraer el conocimiento sólido de nuestra fe. Los libros que forman el Nuevo Testamento son 27, escritos por diversos autores y en un lapso de unos 50 ó 60 años.
No creamos que lo primero que hicieron los apóstoles fue sentarse a escribir y redactar el Nuevo Testamento. El Evangelio nos cuenta que “ellos, saliendo, se fueron a predicar por todas partes” (Mc. 16, 20). La transmisión oral fue su primera preocupación.
De la tradición apostólica saldría el texto escrito. Primero la Tradición y luego la Escritura. La Biblia fue primero hablada y predicada. Jesús no escribe nada. Lo que nos deja es una Iglesia fundada por Él. Nos deja a los Doce apóstoles, a quienes ha dado el encargo de “ir y predicar a todas las gentes” (Mt. 28, 19).
El NT nace de la Tradición oral, de la predicación apostólica. La Iglesia fue dando a conocer primero de palabra y luego por escrito lo que sabía y poseía. Cada Evangelio representa la forma como se conservaba y transmitía el recuerdo de Jesús: en Galilea y Jerusalén (Mateo); en las iglesias de Roma (Marcos); en las iglesias de Antioquía, Corinto, Galacia (Lucas); en Éfeso a fines del Siglo I (Juan).
Cosa parecida hace Pablo en sus Cartas.


CÓMO DEBEMOS LEER LA BIBLIA
La Biblia, sobre todo el Antiguo Testamento, no es un libro fácil. Es necesario aprender a leerla ubicándonos en el mundo de la Biblia, tan diferente y distante en muchos aspectos del nuestro.

Debemos saber que en la Biblia hay diferentes estilos y géneros literarios, y por lo tanto no todo hay que leerlo de la misma manera. Existe una gran diferencia entre una crónica histórica como el libro de los “Reyes” y una novela como el libro de “Judith”; entre un poema amoroso como el “Cantar de los Cantares” y un relato épico como el libro del “Éxodo”.
(La Biblia Hoy - Ernesto Bravo)


ENCUENTRO
PRESENTACIÓN DE LA BIBLIA

LEEMOS…
 2TM 3, 14-4, 5 (LA ESCUCHA Y EL ANUNCIO)…

Pero tú permanece fiel a la doctrina que aprendiste y de la que estás plenamente convencido: tú sabes de quiénes la has recibido. Recuerda que desde la niñez conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación, mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la Escritura está inspirada por Dios, y es útil para enseñar y para argüir, para corregir y para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para hacer siempre el bien.
Yo te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, y en nombre de su Manifestación y de su Reino: proclama la Palabra de Dios, insiste con ocasión o sin ella, arguye, reprende, exhorta, con paciencia incansable y con afán de enseñar. Porque llegará el tiempo en que los hombres no soportarán más la sana doctrina; por el contrario, llevados por sus inclinaciones, se procurarán una multitud de maestros que les halaguen los oídos, y se apartarán de la verdad para escuchar cosas fantasiosas. Tú, en cambio, vigila atentamente, soporta todas las pruebas, realiza tu tarea como predicador del Evangelio, cumple a la perfección tu ministerio.
Palabra de Dios.
  
PARA ANALIZAR LA LECTURA
1) ¿A qué hay que permanecer fiel?
2) ¿Desde cuándo debemos conocer las Sagradas Escrituras y que nos dan?
3) ¿Por quién está inspirada la Escritura y para qué nos sirve?
4) ¿Qué debemos hacer con la Palabra?
5) ¿Qué tiempo llegará?
6) ¿Cuál es la tarea que debemos cumplir?
  
REFLEXIONAMOS Y DIALOGAMOS…
  • La importancia de la Palabra para la vida personal y social.
  • El lugar y el tiempo de la Palabra en nuestra vida.


NOS COMPROMETEMOS A…
Leer la Palabra en familia.
Hb. 4, 12-13 (EL PODER DE LA PALABRA)
Is. 55, 1-3, 6-11

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